El eguzkilore es la flor seca de un cardo silvestre que crece en estado salvaje en los montes. Se utiliza desde tiempos pasados, para proteger las viviendas de malos espíritus y energías, en Euskal Herria y otros territorios del norte. Se coloca en las puertas de entrada de los baserris o caseríos. En los últimos años, también se utiliza como amuleto protector en forma de joya.





