Es un instrumento de viento tradicionalmente popular en Europa cuyo uso en la actualidad se ha reducido casi exclusivamente a Euskal Herria. Puede estar formado por uno o dos cuernos de novillo, el cuerpo de madera y dos tubos; y dos fitak de caña, que se encargan de crear el sonido.
Su sonido se parece al de la gaita y al igual que ella, el sonido es ininterrumpido. Para tocar se utiliza la respiración circular, consiguiendo respirar sin dejar de tocar.
Su sonido (y el de la gaita) me conectan con algo ancestral, un lugar en el que me siento plena. Me conecta conmigo misma y con la tierra en la que habito.
Espero poder dedicar en algún momento tiempo a aprender a tocar la alboka.




